GP de Estoril: Un punto, un mundo

Photo by GETTY IMAGES SPORT

El GP de Estoril ya es historia. Los pilotos del mundial de motociclismo corrieron por última vez por este mítico trazado, que el público abarrotó. Y la verdad es que las carreras dieron juego, mucho juego. Ahora también lo es Stoner (que sumaba a su palmarés un triunfo en el circuito portugués, donde nunca había ganado).

El australiano es ahora líder del Mundial, a sólo un punto de Jorge Lorenzo. Un punto, un mundo, ya que todavía quedan 15 carreras para decidir quién se llevará el gato al agua. Lo cierto es que Moto GP fue la menos entretenida de las tres categorías. Stoner, Lorenzo y Pedrosa hicieron un nuevo podio.

Honda volvió a mostrar su dominio, mientras que la moto del mallorquín se colaba entre ambas. La emoción la pusieron por detrás las Yamaha satélite de Dovizioso y Crutchlow, que clasificaron en cuarto y quinto, por delante de Bautista, que se colocó por delante de Rossi, séptimo, en una de las mejores carreras de una temporada que tampoco se presenta nada buena para el nueve veces campeón del mundo.

Hubo cinco abandonos, entre ellos el de Yonny Hernández, tras una aparatosa caída, y el de Abraham (¿quién le ha dado una Moto GP a este chico? ¡Ah, que su padre tiene un circuito!).

Pero a la categoría reina le falta la emoción que le ponen los pilotos de Moto2 y Moto3. En la primera de ellas fue Marc Márquez, otra vez Márquez, quien se impuso a un eufórico Pol Espargaró, que cometió un error a punto de entrar en meta y perdió la oportunidad de sumar su segunda victoria consecutiva, tras la lograda en Jerez.

Y si estos querían guerra, faltaban los de la categoría más pequeña. Cortese, que salía desde la pole, supo mantener el tipo en una encarnizada batalla por la victoria con el joven Maverick Viñales, ambos crecidos tras saber que el entonces líder del Mundial, Romano Fenati, se había ido al suelo, después de luchar por subir posiciones tras una mala salida.

Los doblados, en esta ocasión, dieron la ventaja al alemán para imponerse al español, que se tuvo que conformar con la segunda plaza. La tercera fue para Luis Salom.

El himno alemán fue el último en sonar en el trazado portugués y Cortese el piloto que subió al último podio de Estoril, un gran premio que se cierra con lleno hasta la bandera y con alguna lágrima de emoción recordando momentos inolvidables. Un placer. ¡Hasta siempre Estoril!